sábado, 12 de abril de 2008

Bienvenido

Hace un mes compré un piano, ayer me lo trajeron.

Timbre, mi suegra gritando en la calle; ¡¡Que es eso!! ¡¡Donde lo piensas poner!! ¡¡Como lo van a subir!!

La calle llena de vecinos chismosos mirando un piano en la acera de la calle esperando a ser subido por las escaleras. La gente que pasaba por ahi se quedaba parada mirando.
Yo, ignorante de todo lo que pasaba afuera o mejor dicho, haciendo actos de ignorancia de lo que pasaba afuera solo estaba preocupada por como mierda iban a subir el "pianito".

Dos hombres intentan subirlo; ¡Señora, me parece que no pasa por la escalera! (Después de haber quitado medio kilo de yeso de la pared).

Yo; Y bueno, desármenlo y lo suben, asi me dijeron que lo harían en caso de no subir entero.

Hombres; ¡Esque a nosotros no nos han dicho nada de esto!

Yo; Bueno, pues ya se lo digo yo.

Asique con mala gana se pusieron a desmontar el piano, piecita por piecita, el tumulto de gente se empezó a oir desde mi casa.

Intentan de nuevo, por fin sube, aquí llega.

Me percarto de que quitan el teclado de cuajo, asique por las dudas tomo una foto.

Despues de terminar de montarlo lo dejan en su lugar y se van.

Cloe, avergonzada y tímida por la llegada de su nuevo compañero de fatigas se dispone a tocarlo, como para saludarlo no más.
Los tacos (esas maderitas de los costados del teclado) de repente se levantan, me fijo, ¿que mierda pasa?

Pues que los animales de la entrega arrancaron el teclado con madera y todo que hasta la despegaron y se llevaron puesta un cachito de madera de abajo, asique ahora me toca llamar a la tienda y decir que los culos rotos animales salvajes de su transporte me han jodido el piano nuevo.

"Bueno, bueno señora, no se preocupe que mandaremos a alguien para arreglarlo"
(Más les vale, si)


Y aun asi feliz, porque por fin tengo un piano en Buenos Aires, ya no podía estar más sin uno, asique creo que estaré ausente, enfrascada en mi mundo pianístico por unos cuantos días.


(Aún no tiene nombre, ya se lo pondré, tenemos que conocernos más)

Lo único que me falta por decir es gracias a Miguel, que sin el no hubiera sido posible.
Prometo que la primera canción que componga con él, será para ti.

9 comentarios:

Dardo dijo...

Que se llame Pele!!!
Que se llame Pele!!!

wallyzz dijo...

Ame ese piano, miralo miralo, si es hermoso

Abrazo Congrat´s

Andy dijo...

Está muy lindo tu "nuevo compañero"!!! sí, realmente es hermoso.
Te felicito por tu adquisición y espero que lo disfrutes mucho.
Postea pronto así conocemos su nombre!!!
Besos

Perséfone dijo...

A ver si nos grabas alguna canción, Cloe.

Te envidio. Ojalá supiera yo tocar el piano. Me encanta.

Disfruta de tu nuevo compañero.

Saludos.

Tan Linda como Pelotuda dijo...

La envidia que te tengo, más allá de q sea sana y de la buena, es increíble!!!

Ponele, Muhammad my friend. =)

Cloe dijo...

No me envidieis, me ha costado mucho esfuerzo y años tenerlo, ahora voy a estar durmiendo en un colchón mugroso, un sofá insufrible para la espalda con maderas y clavos salidos y una mesa descarchada con sillas sin respaldo, pero no importa, tengo un piano ;P

Lorena dijo...

Un piano, que lindo! algún día voy a aprender a tocarlo.
ahora, que mierda tiene que quedarse la gente mirando en la calle un piano? ya serán piezas de museo?

Saludos!

J dijo...

!!que gonito!! Yo hubiese sido de los que se hubiesen quedado mirando el piano...¿ es el o ella?

Javier dijo...

Felicitaciones!!! :D :D