martes, 10 de marzo de 2009

Cosas que indignan, cosas que importan

Pues bien, ya estoy aqui, después de dos semanas hecha mierda, parece que me recupero de a poco. Finalmente resultó ser un virus (vaya usted a saber cual, tampoco me lo dijeron). El caso esque en el hospital me mandaron pedir al medico de cabezera un volante para el gastroenterologo porque posiblemente tenga algun sindrome producto de una enfermedad que tengo desde hace años llamada fibromialgia y a esto voy.

Cuando tenía 14 años empecé a notar que algo andaba mal conmigo, el cuerpo me dolía sin razón, las piernas se me agarrotaban de la nada, pasaba noches enteras sin poder dormir muerta de dolor y a veces no podía salir con mis amigos porque no estaba bien.
Finalmente descubrí que tenía fibromialgia, una enfermedad que afecta a un 3% o 6% de la población mundial. Hace tiempo dicha enfermedad se decía que era psicólogica o psicosómatica (porque cuando no saben que mierda es te dicen eso) lo cual ahora se sabe que no es asi, si no que es una enfermedad que abarca un conjunto de síntomas reumáticos producidos por alguna falta de encimas en el lóbulo frontal del cerebro. La gente como yo se ve expuesta día a día a dolores que afectan a su vida diaria de forma constante y sin remedio alguno y tiene que lidiar con médicos trogloditas que debieron de sacarse el título en una escuela de simios descerebrados, como el que me tocó visitar a mi ayer.

Como decía al principio, me mandaron pedir un volante al médico clínico para derivarme a un gastroenterologo, al decirselo se negó a dármelo apoyandose en que mi enfermedad procedía de mi cabeza y hablando en plata, porque estaba loca.
En realidad ya me pasó otra vez, hace mucho, pero no pensaba que un médico del Hospital Italiano de Buenos Aires, el cual se especializa en clínicas del dolor para gente como yo, tuviera a semejante y despreciable ser, atendiendo a sus pacientes.
No le dije nada, solo me di la vuelta y me fui, pedí que me asignaran otro médico.

Al salir del hospital no pude evitar sentir frustración y rabia, tal vez hice bien en no decirle nada, tal vez no merezca la pena hablar con gente asi, pero como dice mi madre "hay gente que se merece que le digan un par de cosas bien dichas".
En la calle una lágrima de desesperación se me escapó, no era tristeza, era el dolor de ser discriminada por algo que no te deja vivir, la rabia y la impotencia que solo puede entender alguien en mi situación, la de ser llamada loca por tener una enfermedad de la que aún no se sabe demasiado, pero al fin y al cabo una enfermedad.

Mi marido me dijo que no me hiciera mala sangre, que no llorara, que no merecía la pena, y yo le dije que si que la merecía, tenía derecho a sentirme asi, si seguimos sin quejarnos, sin indignarnos por estos tratos nos van a seguir llamando locos y eso es algo a lo que yo no estoy dispuesta.
Solo me arrepentí de una cosa, la de contestarle que cuando tuviese tiempo mirase en internet o en la misma wikipedia, porque parece ser que sabe más que él y que toda la gentuza asi.

Este no es un posteo de desahogo, es una protesta, si alguien, aunque solo sea uno que tiene mi mismo problema, lee esto y se anima a decirle algo a su médico, ya habré cumplido y me sentiré satisfecha. Y a ese médico que me atendió ayer le deseo que sufra un dolor tan espantoso que no le deje vivir y que cuando vaya al hospital le digan que necesita un psiquiatra.

Esto se lo dedico a un familiar que al igual que yo padece la misma enfermedad, solo que ella ha tenido que sufrir esta discriminación mucho más que yo y lamentablemente, hoy en día está mucho más enferma.

8 comentarios:

Perséfone dijo...

Lo siento mucho. En nuestros días padecer una enfermedad de la que no se sabe mucho es una auténtica desgracia. Y lo peor es que te toque el típico médico que te mira por encima del hombro, aún sabiendo que no tiene razón (porque estoy segura de que lo saben).

Estoy segura de que hay muchos buenos médicos y que los ha habido a lo largo de la historia gracias a los cuales se descubrio que la epilepsia no tenía nada que ver con las posesiones demooniacas y demás, sin embargo queda muchísimo camino por recorrer y mucho bocazas al que reprender.

Por eso mismo yo también os animo a quejaros y haceros valer cuando lo creais oportuno, tenga el de enfrente un título universitario o tenga veinte.

Espero que pronto desaparezcan esos síntomas, nena.

Cuidate mucho.

Bellota dijo...

Que duro y que injusticia. Mil besos de ánimo.

Border dijo...

Es increible que aun exista imbeciles en cualquier ambito del pais,yo siempre abogue por que en algunas profesiones que se tiene contacto con la gente sea obligatorio tener una materia en la facultad que explique como tratar a un paciente.

Espero que te mejores.
Besotes grande para ti.

blablabla dijo...

Animo niña!. El mundo fue, es y será injusto...acostumbrémosnos.

Lo único que importa es que estes bien! yo te mando todas las buenas vibras posibles en estas palabras...ojala viajen por la internet y te lleguen.
Escucha música, que siempre alegra el alma

Mejoráte pronto nena!!! (con acento argentino)

besos y saludos!

Felipe dijo...

Un dia, cuando tenia 8 años aprox, y aun vivia en Gualeguaychu, empece a tener molestias a la altura de la cintura a la derecha. Como no pasaba, mi mama me llevó a un medico que apenas me revisó y dijo, que venga en dos dias. A los dos dias dice lo mismo, que pase de vuelta en unos dias. Mi vieja ya no se fiaba por lo que decia, asi que llamó a mi medico de cabecera, que vivia en Buenos Aires. El le dijo "Decile a Felipe que haga esto y esto otro, si le duele, traiganlo de urgencia a Buenos Aires que tiene apendicitis". Asi que en seguida mi viejo llamo a un amigo suyo que tenia un avion y me llevaronm a para Buenos Aires. Tuve la fortuna de poder viajar del lado del copiloto, y de la emocion incluso me olvide del dolor. Lamentablemente era muy chico para pedirle los controles.
Para ir cerrando, la cuestion es que una vez terminada la operacion, los medicos les dicen a mis viejos que estuve a tres horas de que me explotara el apendice, asi que estoy escribiendo esto gracias a que mi vieja desconfió de ese medico y a que mi viejo consiguió el avion.
Lo penoso de esta historia no es que yo tuve mala suerte al elegir al medico, sino que en Gualeguaychu hay una falta de profesionalismo en todos ellos. Es imposible sentirse comodo al confiarles tu vida a ellos. Cometen errores que no son solo de conocimientos, ni siquiera a veces son logicos. Creo que esa fue la ultima evz que visité un medico alla.
Por otra parte, me asombra que en el Italiano te hallan tratado asi. Hace años que me atiendo ahi, y hasta ahora ningun problema. Se supone que todos los medicos de ahi deberian estar altamente calificados, pero por lo que decis, veo que no es tan asi como pensaba.
¡Espero que te mejores pronto!
Besos

Anónimo dijo...

A pesar de que mi situación no fue muy parecida a la tuya, entiendo totalmente tu indignación.
Cuando tenía 15 años empecé a tener dolores de garganta muy fuertes que no me dejaban ni pasar un puré de papas, acompañados con fiebre altísima y dolor de cabeza permanente. Así, durante ¡6 meses! me visitaron diversos médicos que me diagnosticaban anginas, me mandaban 10 días de Amoxidal 750, analgésicos a granel y reposo por unos días. La cuestión es que durante 2 semanas mejoraba, y luego empezaba todo otra vez. Lo increíble es que ningún médico, a pesar de mi insistencia y la de mi madre, se dio cuenta de que yo en realidad no tuve 5 veces anginas durante 6 meses (me parece que no era necesario tener un título de Doctor para darse cuenta). Hasta que por fin apareció un médico que apenas con mirarme notó que yo tenía mononucleosis.
¿Qué me quedó de toda esa experiencia? 5 kilos menos, cansancio permanente durante más de un año, ser inmune a varios analgésicos, y una posible operación de amígdalas.
Pero también conseguí un médico de confianza, a quién recurro siempre desde ese entonces, y sé que no da diagnósticos como quien da limosna.
En fin, ¡ánimo!, a veces lamentablemente no queda otra que sufrirla hasta encontrar alguien que nos pueda ayudar. Y sí, la verdad que una vez que me curé me dieron ganas de ir a ver a todos esos médicos que me llenaron de antibióticos y decirles unas cuantas cosas, lástima que no tuve oportunidad.

Rayu dijo...

pucha che, no sabia que te pasaba eso... qué mal!!!

bueno, no le hagas caso al medicucho... boludos hay en todos lados y mas en bs as...

en fin: a seguir adelante y a pensar en vos y como poder vivir tranquila sin tantos dolores...

un besote

Quiero ser una mantenida dijo...

Lo unico que tengo para decirte, es que hay medicos desastrosos y medicos de alma. Busca hasta abajo de las piedras el que sea de tu agrado, no importa que te llamen loca. Ellos no sirven ni para atender mascotas.


Suerte y espero que estes bien pronto.